Como verán hacia mucho tiempo que no escribía...
En esta oportunidad les hago llegar algo que leí y me pareció tan "digno" que no dudé en compartirlo...
Cuántas veces nos vemos en la "encrucijada" de no saber qué hacer con nuestros vínculos; sobretodo cuando tenemos que interactuar con el sexo opuesto... Qué le está pasando a estas últimas generaciones en donde una/o se pregunta: (al menos yo me hago esa pregunta). ..."- Por qué es tan difícil "comunicarnos"? Dónde quedó esa cálida costumbre de mirarnos a los ojos y sin temor indagar en qué nos está sucediendo que ya no nos escuchamos?"-...
Si bien la premisa es la "individuación", reconocernos como seres únicos. Por qué anteponer nuestros propios "egos"?
Personalmente estoy atravesando un camino sinuoso, árduo y espinoso... Yo le llamo el Camino del Auto-Encuentro. A mi humide entender, ésa es la base de toda relación o vínculo: CONOCERNOS, bucear en lo más profundo de nuestro SER hasta encontrarnos con nuestras propias MISERIAS y ACEPTAR QUE NOS PERTENECEN. Sé que es tortuoso, pero SANADOR. A veces es necesario que emerja nuestro KRAKEN (es la forma en artículo definitivo de krake, una palabra escandinava que designa un animal enfermizo, o algo retorcido. En el alemán moderno, Krake (plural y declinado en singular: Kraken) significa pulpo, pero puede también referirse al legendario Kraken.
El nombre de Kraken suele asociarse popularmente a la especie de calamar gigante "Architeuthis Dux", de la cual hoy en día poco se sabe, debido a la gran profundidad a la que habita.). El tema es que no muchos nos animamos a darlo a conocer, precisamente porque a menudo somos devorados por él. Es decir: por nosotros mismos.
Hoy quiero despojarme de MI KRAKEN, depurarlo...
Ese monstruo fétido que habita en mis entrañas NO me pertenece, NO lo merezco...
Por eso, le doy la bienvenida a este 2012, Año del Dragón. Mi año! Yo soy Dragón de agua. Con él decreto hacerle frente a mi Kraken para que de una vez y para siempre pueda transitar en paz este camino que hoy elijo... La Búsqueda De Una Nueva Luna...
ξ∫†ЯД†ξĠłД∫ עłЙĊŲĿДЯξ∫
Para que no me afectes, te desafecto.
Sos una relación pautada, no espontánea.
Te habla mi YO-Mediador
con la máscara de mis defensas.
Por dentro, mis deseos de espontaneidad fluyen.
Y disfruto de mis salidas ocurrentes yo sola. No las comparto con vos, porque no me sirve mostrarte más
que mis controles.
Para que no me afectes, me desafecto de vos.
Me vuelvo convenida. Conveniente, pero de mis propias conveniencias. No de las tuyas.
Verticalizo mi letra frente a vos. Amplío mis márgenes. Pero no me siento enjaulada,
porque estoy conmigo, que me cuido mejor que si me expongo a tus no-cuidados agresivos.
De este modo vas a creer que estamos cerca,
pero qué lejanos.
Yo voy a poder verte
en toda la amplitud de tu ego desbordante
y exigente de atención.
Me vas a revelar todos tus mecanismos durante el vacío succionador que generan mis silencios. Y
como no aguantás los silencios ajenos, los vas a llenar con el ruido de tus monólogos, exponiéndote a mi antojo; mientras te leo
como a un libro abierto, escrito en imprenta y en negrita.
Y mientras tanto cumplimos con el ritual de soportarnos. Burguesmente. Como a vos te gusta: respetando el protocolo.
Todo mientras no desees controlarme.
Ni controlar mi vida. Entonces sí te voy a tener que explicar que me controlo sola.
Que me dejo vivir.
Que no te necesito.
Hasta una Nueva Luna...






